Escondida

Minería peruana en el medio y largo plazo

Gracias por la oportunidad de hablarles hoy sobre las perspectivas de la industria minera peruana.

Las convenciones como PeruMin son importantes porque permiten a la industria, el gobierno y otras partes interesadas reunirse para compartir conocimientos y fortalecer el apoyo a una industria que es crítica para la gente, la economía y el desarrollo de Perú.

En BHP entendemos la necesidad de pensar a largo plazo. Con una historia profunda que abarca 136 años, nuestros horizontes temporales no se miden en meses o años, sino en décadas.  

Nuestras decisiones se toman con miras a una producción sostenible a largo plazo y no sólo tiene en cuenta los recursos en terreno, sino también la sostenibilidad de nuestras inversiones, las asociaciones con nuestras partes interesadas directas y la competitividad y estabilidad de las políticas en las regiones en las que invertimos. 

Hoy, me gustaría compartir nuestra perspectiva sobre el panorama de largo plazo para la industria minera peruana abordando tres puntos clave: 

Primero, la oportunidad histórica que enfrenta la industria minera peruana, con su fuerte producción de cobre y su posición en la industria de recursos naturales; 

Segundo, las formas en que creemos que la industria minera y BHP pueden contribuir positivamente y ser socios con Perú en el desarrollo de esta oportunidad histórica; 

Y finalmente, la importancia de contar con términos fiscales competitivos y estables, y la colaboración y asociación entre el gobierno y la industria para desarrollar esta oportunidad.

En cuanto al primero de mis tres puntos, me gustaría comenzar hablando de la oportunidad histórica a la que se enfrenta la industria minera peruana.

Perú es actualmente un gran actor en el cobre: Es uno de los países más importantes del mundo en producción de cobre, y tiene una posición de liderazgo en la industria de recursos naturales.

El cobre es un commodity que mira al futuro. Es uno de los principales productos básicos esenciales en un mundo que busca hacer frente a los desafíos del cambio climático y a una población en crecimiento.

A medida que el mundo avanza hacia la descarbonización, el cobre será crítico debido a su papel en la electrificación y como material clave en las fuentes de energía renovables.

De hecho, un informe de Wood Mackenzie de este año identificó que el compromiso de limitar el calentamiento global a 2 grados centígrados requeriría el desarrollo de 23 millones de toneladas de nuevo suministro de cobre para 2035. El desarrollo de esta nueva oferta requerirá una inversión de más de 500 mil millones de dólares. 

Para ponerlo en contexto, este nuevo suministro adicional es similar a los niveles de producción actuales.

El mismo informe prevé que el aumento de la demanda durará más tiempo que el aumento durante el súper ciclo de 2005-2015, cuando el crecimiento se debió en gran medida a la demanda china.

La diferencia es que hoy el cobre es esencial para todo el planeta y no depende de un solo país.

Entonces, ¿por qué es esto relevante para Perú y la industria minera peruana? 

La producción de cobre y la dotación de recursos de cobre de Perú sitúan al país en el centro de los mega tendencias mundiales de descarbonización, electrificación y energía renovable, y el hambre de cobre que esto crea.

En pocas palabras, Perú puede elegir ser un gran actor para cubrir la necesidad mundial de cobre. Y también puede optar por jugar un papel clave para salvar el planeta para las generaciones futuras.

Sin embargo, esta oportunidad no puede ser tomada como segura. Requiere competitividad y políticas estables para atraer y asegurar la inversión, y los socios adecuados para hacer que esta inversión sea sostenible a largo plazo para todos los interesados, incluyendo el pueblo del Perú.

El segundo tema que quisiera abordar hoy es el papel de la industria minera en el desarrollo de esta oportunidad histórica y el papel de BHP como socio sostenible de largo plazo en Perú.

La minería es indispensable para proporcionar los recursos necesarios para permitir los cambios que sabemos que el mundo hará.

Y el gran tamaño de la industria significa que puede ser una fuerza material para el cambio.

Pero también reconocemos que este cambio no se trata sólo de lo que hacemos, sino de cómo lo hacemos. 

En BHP escuchamos a nuestras partes interesadas, y entendemos que la minería debe hacer una contribución positiva a las sociedades donde operamos, que debe hacerse de manera sostenible, que debemos respetar el patrimonio cultural de las comunidades, que debemos cuidar del medio ambiente y la biodiversidad, y que debemos usar nuestro tamaño y liderazgo como una fuerza positiva para el cambio.

En BHP, todos estos conceptos son fundamentales para la forma en que hacemos negocios. Nuestro propósito es reunir a personas y recursos para construir un mundo mejor.

El cobre ha sido una parte significativa de nuestra historia y será una parte fundamental de nuestro futuro. Ya somos uno de los mayores productores de cobre del mundo, y esperamos crecer aún más.

BHP es una empresa global, con presencia en 90 localidades en todo el mundo.

Nacimos en 1885, y la naturaleza de nuestro negocio significa que asumimos compromisos a largo plazo con países y regiones. 

Hemos estado en Escondida en Chile por más de 30 años, y recientemente hemos hecho una gran inversión en nuestro activo Spence en Chile para extender su vida operativa por otros 50 años.

También acabamos de anunciar nuestra entrada en una cuenca de potasio en Canadá, con potencial de 100 años de producción.

En Perú hemos estado involucrados en Antamina desde hace 20 años, y junto con nuestros socios, hemos convertido esta operación en una de las operaciones mineras más importantes del mundo. 

También estamos invirtiendo fuertemente en exploración en Perú, un elemento central de nuestra estrategia de crecimiento a largo plazo.

Tenemos equipos en el terreno en Ancash, Guánuco, Guancavélica, Apurimak y Allacucho.

Estamos haciendo un enorme esfuerzo en Perú porque creemos en el potencial de la industria minera peruana y queremos participar y contribuir al logro de ese potencial.

Como ya dije, la longevidad de nuestros activos significa que debemos pensar y planificar en décadas. Cuando invertimos en una región, nos convertimos en una parte intrínseca de la región: su medio ambiente, economía, comunidad y sociedad.

Todo esto significa que la sostenibilidad y el valor social son fundamentales para la forma en que hacemos negocios.

Para BHP, el valor social consiste en crear valor para todas nuestras partes interesadas, y un aspecto clave de esto es apoyar mejoras reales y significativas en las vidas de las personas, comunidades, sociedades y el entorno en el que operamos.

Permítanme ilustrar esto con algunos ejemplos de la empresa en cinco áreas clave.

En primer lugar, la sostenibilidad. Estamos comprometidos con la sostenibilidad y buscamos liderar la industria en este ámbito. Como dije, BHP produce muchos de los productos básicos esenciales que son críticos para el crecimiento económico continuo y la descarbonización, pero también estamos comprometidos a producirlos de manera sostenible.

En Chile, hemos dejado de extraer agua de acuíferos altos andinos en Escondida, y Escondida ahora opera exclusivamente con agua desalinizada. Esto ha significado miles de millones de dólares de inversión en plantas desalinizadoras.

Y estamos en el proceso de poner fin a los contratos de electricidad basados en carbón en Chile. En sólo cuatro años, el 100% de la energía consumida por Escondida y Spence provendrá de fuentes renovables.

En segundo lugar, la inclusión y la diversidad. En BHP, creemos que los equipos inclusivos y diversos son más seguros, tienen una mejor cultura y, en última instancia, son más productivos.

Con alrededor de 80.000 empleados y contratistas en todo el mundo, sabemos que podemos tener un gran impacto en la diversidad. En 2016, fijamos una meta aspiracional para lograr el balance de género para 2025. Y vamos camino a cumplir eso.

En Chile, las mujeres constituyen el 26% de nuestra fuerza laboral, casi 2,5 veces más que el promedio de la industria, y un aumento del 15% desde donde estábamos hace apenas 5 años.

Y en nuestro recientemente aprobado Proyecto Jansen en Canadá, nos hemos comprometido con la meta de lograr paridad de género en la fuerza laboral, con una representación del 20% de los empleados indígenas locales de las Primeras Naciones. 

En tercer lugar, apoyamos y nos asociamos con las comunidades en las que operamos.

Un ejemplo reciente es nuestro apoyo a las comunidades y al gobierno durante toda la pandemia. En Perú, desarrollamos el Proyecto Ananda en la Comunidad Chaccaro para promover el empleo local y apoyar la infraestructura social y productiva. 

En Chile, lanzamos el plan de inversión social Vamos Juntos, incluyendo un centro de vacunación para la comunidad de Antofagasta. 

En cuarto lugar, las empresas locales. Apoyamos activamente las empresas locales e impulsamos las economías en las comunidades donde operamos. 

Nuestro Programa de Compra Local de BHP es un excelente ejemplo de cómo lo estamos haciendo. 

En nuestro activo Iron Ore en Western Australia, hemos gastado más de $100 millones de dólares australianos con proveedores locales desde que el programa comenzó en 2017. Eso significa que casi 300 empresas locales e indígenas están recibiendo beneficios económicos y oportunidades de la operación de nuestros activos. 

Como último ejemplo, también estamos comprometidos con el desarrollo a largo plazo de diferentes capacidades. 

Una de las formas en que lo hacemos es a través de nuestro apoyo a la educación y la formación.

En Queensland, Australia, nos hemos asociado con proveedores de educación para financiar y acelerar el desarrollo de rutas tecnológicas automatizadas, junto a nuevas habilidades y calificaciones.

Somos conscientes de que el sector está evolucionando y queremos asegurarnos de que desempeñamos un papel de liderazgo y de que nuestros dedicados y leales trabajadores y socios participen de este viaje.

Esta asociación está desarrollando las nuevas habilidades necesarias para apoyar los avances de automatización en la industria minera de Queensland y para que las personas de las comunidades locales adquieran estas habilidades.

Antamina también ofrece un buen ejemplo de nuestro enfoque en esta área. A través del Proyecto Efecto Ancash, estamos invirtiendo en la creación de capacidades para profesores y autoridades locales y regionales del sistema de educación pública de Huari.

Al mejorar la educación y ampliar las oportunidades para los niños de esta región, pueden forjar un futuro mejor para ellos mismos y para el mundo que los rodea.

Esto me lleva a mi tercer y último punto de hoy, que es la criticidad de las condiciones comerciales competitivas y estables y de los entornos fiscales.

Me complace observar que el nuevo gobierno peruano está pensando estratégicamente en esta área.

El concepto gubernamental de “Rentabilidad Social” tiene el potencial de crear un incentivo positivo y crear asociaciones sólidas de largo plazo entre las empresas y el Estado para el desarrollo de una industria minera sostenible.

No se puede subestimar la importancia de los entornos fiscales y políticos competitivos y estables para el éxito de los proyectos mineros a largo plazo. 

La minería es una industria muy intensiva en capital. Las decisiones que se toman hoy tienen el potencial de tener un impacto significativo en el mediano y largo plazo.

Consideren la exploración. Cuando hoy invertimos en exploración, es con miras al desarrollo de un recurso a largo plazo. 

Se trata realmente de una perspectiva de largo plazo, con el tiempo medio desde el descubrimiento de un nuevo recurso hasta su desarrollo en el orden de 15 a 20 años.

Del mismo modo, tomemos como ejemplo nuestra reciente inversión en potasio. Una fase de exploración y estudio de más de una década ha culminado ahora en una inversión de capital de $7,5 mil millones de dólares canadienses, con potencial para un siglo de operaciones. 

La base de recursos y la cartera de proyectos mineros de Perú, junto con la creciente demanda de cobre, crean una enorme oportunidad con el potencial de generar enormes beneficios para la población, la economía y el desarrollo del Perú.

La historia nos dice que no basta con tener los recursos. Otras naciones también cuentan con recursos suficientes, y la naturaleza de esta industria es que no se materializan todas las oportunidades – el capital de inversión es un recurso finito que compite a escala mundial.

Las mejores y más atractivas perspectivas de inversión son aquellas que no sólo consideran los mejores recursos minerales, sino que también cuentan con el apoyo de las comunidades y sociedades locales, y se encuentran en jurisdicciones con condiciones comerciales y entornos fiscales estables y competitivos. 

BHP cuenta con la experiencia y la experticia necesarias para desarrollar y explotar proyectos en Perú con éxito, y creemos tener mucho que ofrecer al país, en las condiciones adecuadas, con las asociaciones adecuadas y con el apoyo de su Gobierno y su pueblo. 

Perú tiene la oportunidad de aprovechar el enorme potencial de sus recursos y garantizar que sea una oportunidad competitiva y atractiva para la inversión jugará un papel importante en esto. 

En conclusión, vemos potencial para un futuro brillante para la industria minera en Perú. 

Los activos de recursos naturales del Perú son sustanciales y el mundo necesitará cada vez más su cobre.

El desarrollo de estos recursos de manera sostenible, creando valor social para todas las partes, será crítico.

En BHP, creemos que tenemos mucho que ofrecer a Perú como socio para lograr esta ambición. 

Con las condiciones adecuadas -condiciones fiscales competitivas y una jurisdicción estable para apoyar la inversión a largo plazo- estas asociaciones pueden convertirse en una realidad y se pueden materializar los importantes beneficios a largo plazo para todas las partes interesadas.

Gracias por su tiempo.