Mauro Neves is Asset President at our Escondida operations in Chile. This is his story. 

 

"La inclusión y la diversidad son buenas para los negocios. Impulsan los comportamientos adecuados, la cultura correcta y el desempeño superior".

 

Aunque no experimenté ninguno de los obstáculos de crecimiento profesional a los que se han enfrentado algunos de mis colegas, tras 10 años de vivir y trabajar en diferentes países, sí he experimentado lo que se siente al no formar parte de la norma, y al ser excluido desde el punto de vista cultural y lingüístico. Sin embargo, a pesar de que algunos días mis experiencias fueron difíciles, también las disfruté mucho.

Tengo dos hijas pequeñas y siento la obligación de dejar un legado para que ellas, y otros niños y niñas, se sientan seguros y tengan éxito en cualquier trabajo que elijan, independientemente de su género. Cuando mis hijos comiencen su etapa profesional, probablemente estaré cerca de la jubilación, pero me sentiré realmente feliz si me dicen que quieren hacer carrera en la industria de los recursos.

La inclusión y la diversidad son buenas para los negocios. Impulsan los comportamientos adecuados, la cultura correcta y el desempeño superior.
La clave de un lugar de trabajo equilibrado en cuanto a género es la calidad de las mujeres que atraemos. Por ejemplo, recientemente aumentamos la presencia de mujeres en el equipo de gestión de Escondida de BHP del 4 % al 23 % en dos años y medio.

Creo que la inquietud crónica y las prácticas de seguridad del liderazgo en el campo que tenemos en BHP tienen fuertes conexiones con la inclusión y la diversidad. Tenemos que estar sobre el terreno, hablando con los colegas, buscar cualquier signo temprano de cultura inapropiada y actuar en consecuencia. Al fin y al cabo, la norma que pasa por alto un líder es la que terminamos aceptando.

Los líderes también desempeñan un papel fundamental a la hora de preparar a sus equipos para que desarrollen planes significativos y realicen un seguimiento del desempeño, además de responsabilizarse personalmente por el cambio de cultura. Recién en ese punto, la inclusión y la diversidad serán más naturales.

Para inaugurar una nueva dimensión en materia de inclusión y diversidad en el lugar de trabajo, todo el equipo debe vivir la cultura a la que aspira a diario, hacerlo con pasión y a la vez con humildad, y admitir los errores. Por encima de todo, tenemos que seguir insistiendo, ¡y con firmeza!